.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Dos clavos a mis alas

Aquí y allá no he buscado 
enfrentarme con nadie, 
sé que puedo vivir unos días sin aire, 
pero es mejor respirar, y así me va... 
La actitud no es moneda de cambio, 
este año te dejan a un lado, 
y mañana te dejas querer. 
La salud se va dinamitando 
sin poder evitarlo. 

Y aun así esperare 
pon un beso en la otra mejilla 
y corre de lo que todo lo olvida. 

Pon dos clavos a mis alas 
veneno que apague mi voz 
Si me quieres callar 
Pon dos clavos a mis alas 
cemento en mis zapatos 
y tírame al mar 

He vuelto a empezar 
no creí que fuera necesario, 
explicar un porque aunque 
soy te lo doy o cambio 
pero es mejor no temblar 
ni rechizar nunca pasa el tiempo 
con quien no este 
dispuesto a besarlo conmigo 
y mañana te dejas querer 
La salud se va dinamitando 
sin poder evitarlo. 

Y aun así esperare 
pon un beso en la otra mejilla 
y corre de lo que todo lo olvida. 

Pon dos clavos a mis alas 
veneno que apague mi voz 
Si me quieres callar 
Pon dos clavos a mis alas 
cemento en mis zapatos 
y tírame al mar. 

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Como la arena


Im Everything That You far by A idusia


¡Amo los relojes de arena!
Me reconozco afín a la rubia y diminuta piedra
Porque voy en las alas del viento
que me deja caer en las orillas quietas de las almas

¡Si, soy afín a la arena!
Aunque veas mi piel como de azúcar negra
Llevo su íntima certeza de caer
y pocas sincronicidades

Como arena de pronto
me entibio y me ilumino
y tus pies desnudos por fin se animan
y te hundes en mí
y te cubro y te habito!

Como la arena
huelo en el mar las tormentas vecinas
y me siento en el fondo más en casa
que en el esfuerzo diario
de tocar un muelle

Y porque soy arena
algún niño me lleva en el hueco
pequeño de sus manos
y ve un hogar en mí
y me habita un instante

Soy afín a la arena
 ¡ Soy un alma con todos los senderos
de las almas en mí
que por fortuna...
...no caben en el cuerpo!

Verónica Inchausti



martes, 15 de noviembre de 2016

El vendedor de HumO

     
   Un ilusionista llamado “vendedor de humo” llega a un pueblo queriendo impresionar con su show, pero nadie es para recibirlo, hasta que un niño pasa jugando con una rama de un árbol como si fuera un avión, entonces el vendedor ve una oportunidad para llamar a la gente así que con su humo purpura convirtió esa rama en un juguete de verdad. Después de esto, una persona se acercó pidiéndole que hiciera parecer mejor a su perro y el vendedor comenzó a tener gente cerca de el, y así, ayudando a los habitantes convirtiendo todo lo suyo en algo mejor con ayuda de su humo.

 Cuando la gente empezó a sentir aprecio por el, el gobernador salio pidiendo la misma ayuda de los habitantes, que convirtiera su bastón con un diamante en algo mejor, el vendedor de humo acepto, pero en realidad su objetivo era el de llevarse el diamante. 

 Comenzó a llover y tenia que apresurarse, ya que el vendedor de humo sabía que su magia termina con la lluvia, así que ayudo al gobernador pero se quedo con el diamante y partió rápidamente de aquel pueblo. Al final, cuando la lluvia volvió a la normalidad todas las cosas el vendedor de humo se había ido lejos.





lunes, 7 de noviembre de 2016

Logical Song




Cuando era joven,

la vida me parecía maravillosa,
un milagro, era hermosa, mágica.
y todos los pájaros en los árboles
cantaban tan felizmente
con alegría y juguetones, me miraban.
pero luego, me mandaron fuera
para aprender a ser sensato,
lógico, responsable, práctico.
me enseñaron un mundo
donde podía mostrarme digno de confianza,
clínico, intelectual, cínico.
hay momentos cuando todo el mundo duerme
en que las preguntas se vuelven demasiado profundas
para un hombre tan sencillo como yo.
¿quieres decirme, por favor, lo que hemos aprendido?

sábado, 5 de noviembre de 2016

Tibio



Para mi corazón
basta tu pecho
para tu libertad
bastan mis alas

Neruda



Un águila rasga el cielo,
llega con el sol
 de la mañana.
Cánticos de corazones
que se aman,
se buscan,
 se hayan
en tardes frías
de un invierno
que espera
la llegada
 de un beso.

MaRía

El mapa del amor


    Amal lee hasta bien entrada la noche. Lee y deja que fluyan las palabras de Anna, sondeando suavemente los sueños, esperanzas y tristezas que habían sido etiquetados y guardados.

         Los papeles, pulidos por la fragilidad del tiempo, las hojas cubiertas de palabras inglesas por una pequeña mano que escribe con firmeza, inclinando ligeramente las palabras. Amal se ha decidido por el tipo y el tamaño de papel, así como por el color de la tinta. Otros documentos están en francés. Algunos están en sobres, otros vagamente agrupados en carpetas coloridas de ante.

      Hay una revista verde grande y en el cinturón de cuero marrón un pequeño ojo de cerradura de bronce, incrustado en la hebilla. Amal se encuentra en un rincón con una bolsa hecha de fieltro verde, como si hubiera sido confeccionada en algún proyecto de aula-en su interior dos anillos de boda, uno más pequeño que otro. Mira atentamente los grabados de su interior y al principio sólo puede distinguir una fecha: 1896. 

    En un sobre marrón grande encuentra sesenta y cuatro páginas de pura escritura árabe ruq´a. Amal reconoce la mano firme de inmediato: Letras verticales cortas pero rectas, ángulos agudos, la cola del ya escondida bajo su cuerpo. La mano definida y controlada de su abuela.

       El papel es blanco y de alineación estrecha, unido entre placas de mármol gris. Las páginas, rígidas, crepitan. Al abrirlas, suavizan su postura rígida. Algunos recortes de periódicos: Al-Ahram, Al-Liwa, The Times, Daily News y otros. Un programa de teatro a la italiana. Otro bolso, esta vez de terciopelo azul oscuro. Lo había puesto patas arriba con la palma de su mano y derramó una cadena de rosarios de madera pulida con una borla de seda negra.

      El resto del día su mano olía a madera de sándalo antiguo. Algunos cuadernos con dibujos diferentes. Varios libros de práctica de caligrafía árabe. Varios libros de ejercicios árabes, citas, notas, etc. Un medallón hecho de un metal de pesado colgaba de una fina cadena de acero. Cuando se presionaba el resorte, se abría y aparecía la imagen de una mujer joven. Es una pintura exquisita y la estudia con atención varias veces. Dice que tiene que conseguir una lupa para poder ver mejor los detalles.

       El cabello de la mujer joven es rubio, lo lleva suelto y ondulado, al estilo de los famosos prerrafaelistas. Tiene una frente lisa y clara, un rostro ovalado y una barbilla delicada. Su boca está a punto de sonreír. Sus ojos son de un tono azul extraño, más bien violeta, y miran directamente. Son muy expresivos. Hay una fuerza en la mirada, una voluntariedad, casi podría hablarse de rebeldía. Es la mirada que una mujer usaría-habría usado-si le pidiera a un hombre, un desconocido, que la sacara a bailar.

     La fecha en la parte posterior es de 1870 y en la tapa cóncava alguien había grabado una pequeña llave dorada. 

Ahdaf Soueif

viernes, 4 de noviembre de 2016

Alone

No hay muerte sin vida,
no hay vida sin muerte. 
Pero también
 hay una muerte en vida ...
 y la muerte en la vida, 
es exactamente la vida,
 prohibida para ser vivida

MaRía


jueves, 3 de noviembre de 2016

LaberintoS


Perdida,
circulo,
paro,
prosigo.


Camino por lunas llenas,
duermo al sol
 de las tardes de otoño.


Voy, paso a paso
sin percatarme
continuo en el mismo espacio.

Movimiento circular
redondo,
obtuso
perfecto,
confuso.

Continuo sin cesar
¿Para qué?
No salgo de este lugar,
 carcelera
en mi jaula cerrada
ansío
quiero
deseo 
desespero.

Pero no rezo 
para que me encuentren
ni salir de este [mi]
condenado laberinto
sin ti...
MaRía