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martes, 28 de marzo de 2017

Ciega


Llegas  de nuevo,
 ya huele a ti. 
 en la oscuridad no te veo,
 te siento,
como desearía verte, 
verte desnudo,
 despojado, 
libre frente a mí.

tu miembro,
 ese que cada noche me penetra, 
saciando mi sed.

Tus manos, 
esas manos que recorren mi piel,
 firmes y a la vez con ternura, 
suaves, ligeras, hábiles.

 Esos labios que me hablan 
 que deseo probar, sentir. 

Ese cuerpo que da calor
 a mi piel .

Yo, no veo, 
sólo siento con eso 
casi me basta.

Aquí me tienes, 
mírame,
  observame, 
tienes una pista, 
un punto señalado 
 en el mapa de mi cuerpo
 es ahí donde hoy deseo
 que te entretengas 
hasta que el alba anuncie
 un nuevo día


Sabes que mis palabras, 
mis deseos, mis fantasías,
 mis sueños 
son contigo aunque no te vea
 no estoy ciega 
 me has liberado de mi cuerpo
 y en mi mente:
noto tus caricias
detecto tu aroma
visualizo tu cuerpo
escucho tus deseos
saboreo tu hombría



Ven, y tómame una vez más

María

viernes, 14 de octubre de 2016

Turismo [interior ]

El paisaje se hizo visible en aquello que siempre había sido, piedras, árboles, barrancos, montañas.
 Los tres hombres ya no están aquí.
 El cornaca abre la boca para hablar, pero vuelve a cerrarla. 
El maníaco de los barritos comenzó a perder consistencia y volumen, a encogerse, se hizo redondo, transparente como una pompa de jabón, si es que los pésimos jabones que se fabricaban entonces eran capaces de formar esas maravillas cristalinas que alguien tuvo el genio de inventar, y de repente desapareció de la vista. 
Hizo plof y se esfumó.
El viaje del elefante (fragmento)
José Samargo



Dicen los entendidos que existen dos clases de turismo: interior y exterior.

                  En mi vida habitual suelo discrepar muy mucho de las opiniones expertas, no por mi carácter rebelde, no, sino más bien porque me gusta descubrir las cosas por mí misma, y la influencia experta puede “intoxicar” en cierta medida mis experiencias. Pero en este caso, creo que jamás antes estuve tan de acuerdo con una clasificación como con esta. Y es que me parece de lo más acertada. Aunque, tenga la sensación, que yo no la veo exactamente como ellos la entienden.





             Me da que pensar, que el turismo exterior es el clásico, aquel en el que sales con amigos, amor, niños, etc. con todos o solo con algunos, todo el mundo coge sus cachivaches favoritos, su cámara de fotos, sus chanclas con tira de velcro, aquel pareo que siempre quisiste ponerte y que él siempre quiere que te pongas, las gameboys de los niños y ni cortos ni perezosos, coges un autobús, un coche, un tren, un avión o incluso un transbordador espacial y una vez llegas al destino, haces y dejas pruebas de tu estancia allí, cuanto más mejor, importante la cantidad. 



Muy importante








En el turismo interior, una necesita ir sola, porque en este caso, el viaje, además de hacia afuera es hacia adentro.





Por que… no sé…, por si uno tiene algún rincón por descubrir….



[uno que no aparezca en las guías]