.
Mostrando entradas con la etiqueta candy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta candy. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de mayo de 2015

Erase una vez

Erase una vez Candy y Dan.
 Todo era muy acalorado aquel año.
 La cera se derretía en los árboles. 

Él se subía a los balcones,
 se subía a todo, 
hacía lo que fuera por ella.

 Pobre Danny.

Miles de pajarillos adornaban su cabello.
 Todo era dorado.

Una noche, la cama ardió.


Él era guapo,
 y un delincuente muy bueno.

 Vivíamos a base de sol y chocolate. 
La tarde era de un placer extravagante.

 Danny el intrépido. 
Candy se perdió. 


Los últimos rayos de sol
 cruzaban como tiburones.

Esta vez quiero probarlo a tu manera.

 Irrumpiste en mi vida y me gustó. 
Nos revolcamos en el fango de nuestra felicidad.

Yo estaba empapada de rendición.
 Entonces hubo una separación de las cosas
y la tierra se quedó a oscuras. 

Eso es lo que buscamos.

 Contigo en mi interior se produce
 el matrimonio de la muerte.

 Jamás volveré a dormir.
 El monstruo en la piscina.

 Está en la naturaleza del perro 
ladrar a gatos y a pollos
 y a todo lo que se mueva.

 Miré por todas partes. 

A veces te detesto durante mucho tiempo.

 Viernes - no era esa mi intención.

 Madre de la tristeza.

 Ángel de la tormenta

Has dicho cosas. 

Prometiste, apuntaste al cielo. 

Demanda, oferta. Mírame.

 ¿Dónde estabas tú cuando todo se fastidió?
 Con los pájaros.
 Vete volando a alguna parte.
 Jaja, jodidamente ja.
Eres muy divertido, Dan

. Un jarrón de flores junto la cama.
Te hice una brecha en la cabeza
sobre el respaldo de la cama.

El bebé murió por la mañana.
le dimos un nombre,
se llamaba Thomas.
Pobre pequeño dios. 
Su corazón late
como un tambor de vudú.